Monterrey, Nuevo León.- Las administraciones estatales han optado por impulsar proyectos como la presa Libertad, así como obras multimillonarias, entre ellas la construcción del segundo acueducto de la presa El Cuchillo. Los gobiernos pasados y la actual administración de Nuevo León han elegido, entre las alternativas planteadas por el Plan Hídrico 2050, aquellas que implican mayores costos para garantizar el suministro de agua.
En 2016, el Fondo Ambiental Metropolitano de Monterrey (FAMM), integrado por empresas del sector privado, elaboró un proyecto que continúa vigente. Este documento identificó 15 proyectos con potencial para asegurar el abasto de agua en el Área Metropolitana de Monterrey y señaló las posibilidades de cada uno.
Sin embargo, pese a que se trata de los planes más costosos, las administraciones de Jaime Rodríguez Calderón y la actual administración estatal han optado por impulsar proyectos como la presa Libertad, que ya fue construida; el Acueducto II de la presa El Cuchillo, así como retomar la propuesta de llevar agua del río Pánuco.
El documento que tiene origen desde 2016, cuando la IP enumeró diversas acciones, como el proyecto de la Reducción del Agua no Contabilizada, un plan con un costo de inversión de mil 800 millones de pesos, el cual según el estudio brinda un tiempo adecuado para la gestión administrativa de otros proyectos.
Según lo manifestado en las alternativas de abastecimiento, las acciones hacia un uso más eficiente y racional del agua en el Área Metropolitana de Monterrey representan costos muy pequeños para Servicios de Agua y Drenaje de Monterrey, pues se refieren sólo al desarrollo del estudio y la posterior implementación de las recomendaciones que de estos deriven.
Otra de las acciones que marca el estudio de la FAMM es la incorporación de nuevas fuentes de abastecimiento que permitiría alcanzar 97 por ciento de contabilidad. En conjunto aportan hasta 5.12 metros cúbicos adicionales y representan un costo de inversión de ocho mil 775 millones de pesos, donde se incluye la presa Libertad y los pozos Buenos Aires, Ballesteros, Obispado, El Pajonal, Río Conchos, La Unión, río Pilón, El Chapotal, Contry y Túnel San Francisco II.
La construcción de la presa Libertad (en los límites de Montemorelos y Linares) tuvo un costo final aproximado de cinco mil 600 millones de pesos de recursos federales y estatales. De acuerdo con los análisis de Robust Decision Making (RDM), el portafolio en el largo plazo depende de múltiples factores. Aunque el costo de inversión y operación de la desalinización se posiciona como uno de los factores críticos.
Si dichos costos se reducen en al menos siete por ciento para 2027, se plantea el portafolio de inversión descrito con la construcción de una planta desalinizadora en Tamaulipas con una megainversión de mil 500 millones de dólares y el proyecto de inyección inducida de agua residual tratada en alguno de los acuíferos de Nuevo León. Para el desarrollo del Plan Hídrico Nuevo León 2050 se utilizó el marco de referencia Robust Decision Making, para analizar opciones de expansión de infraestructura hídrica de la ciudad, considerando miles de escenarios futuros posibles.
Apenas en agosto pasado, el Gobierno del Estado, a través de Servicios de Agua y Drenaje de Monterrey habría presentado una solicitud para obtener la Manifestación de Impacto Ambiental ante la Semarnat para realizar estudios sobre el proyecto de extracción de agua del río Pánuco. El proyecto citado consiste en la construcción de un acueducto de 390 kilómetros que se divide en seis tramos con capacidad de abastecimiento de cinco mil litros por segundo en una primera etapa.


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